Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. (Efesios 5:16-17)

La Biblia es muy clara en cuanto a lo que es la voluntad de Dios. Sin embargo, en ocasiones es difícil tomar decisiones porque no tenemos revelación explícita en la Palabra de Dios en cuanto a algo en particular. La Biblia nos da una serie de principios que nos ayudan a determinar la voluntad de Dios cuando enfrentamos situaciones difíciles. Consideremos varios principios con una pregunta para ayudarnos a pensar bíblicamente. Primero, ¿será provechoso espiritualmente? (1 Cor. 6:12) Hay cosas que son lícitas pero que no son provechosas para crecer en piedad. A veces no son malas en sí mismas, sino que incluso son buenas, pero que llevadas al extremo pueden resultar nocivas. Segundo, ¿me llevará a la esclavitud? (1 Cor. 6:12b) Hay cuestiones que no son explícitamente prohibidas pero que pueden dominarte y controlarte si les das cabida. Cualquier asunto lícito puede convertirse en algo que no trae provecho y que se enseñoree de ti. Tercero, ¿te edificará? (1 Cor. 10:23) Aunque algo sea lícito no será necesariamente de edificación para tu vida. Tu meta debe ser siempre tu crecimiento espiritual, teniendo en cuenta tu edificación y la de los que te rodean. Siempre debes pensar en las repercusiones. Cuarto, ¿estorbará tu carrera? (Heb. 12:1) Despójate del peso y del pecado para avanzar en la carrera que es la vida. El peso implica algo innecesario—algo que te distrae, quitando la atención de lo prioritario. Corre livianamente, sin peso ni pecado, para hacerlo con determinación, perseverancia y disciplina. Quinto, ¿cubrirá de manera hipócrita tu pecado? (1 Ped. 2:16) No puedes satisfacer tus deseos pecaminosos en nombre de la libertad cristiana. No uses la libertad que tienes en Cristo como pretexto o disfraz para cubrir intenciones o motivaciones pecaminosas. Estos cinco principios en forma de pregunta te ayudarán a pensar bíblicamente al tomar decisiones difíciles.

Reflexión: ¿Te caracterizas por tomar decisiones bíblicas o estás basándote en lo sentimientos o en lo que te parece bien, no haciendo buen uso de la libertad cristiana?