Que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. (Tito 2:4-5)

A menudo se habla de cómo ser una mujer piadosa, pero se habla poco de cómo ser una madre piadosa. El rol de una madre es esencial en el diseño divino y Dios ha contestado esta pregunta en Su Palabra. Dios ha establecido lineamientos claros que nos dan dirección. Debemos evaluar si estamos considerando el rol que Dios estableció o nos hemos amoldado a los estándares de este mundo. Cada madre es responsable de evaluar bíblicamente su vida para ver si está viviendo de acuerdo con el patrón que Dios estableció. El estándar de Dios para las madres no ha cambiado. Ser mamá es el llamado más alto que una mujer recibe en esta vida; y, si este llamado se cumple como Dios demanda, una madre debe distinguirse por la piedad. Un ejemplo de esto es cuando Pablo le dice a Tito que las mujeres jóvenes deben amar a sus maridos, amar a sus hijos, ser puras y cuidadosas de su casa (Tito 2:4-5). Esto debería caracterizar a una mujer piadosa y, por ende, a una madre piadosa. También Pablo, hablando de la lista de viudas, dice que una viuda puede ser colocada en esta lista si cumple con lo siguiente: “que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra” (1 Tim. 5:10). Esto significa que el haber sido piadosa y haber criado hijos piadosos es un requisito. Este es el estándar, el diseño de Dios para una mujer. Los hombres no estamos exentos ya que, como cabezas del hogar, debemos cuidar de nuestras esposas y guiarlas para que puedan cumplir bíblicamente con su rol, tal como Dios lo ha establecido en las Escrituras.

Reflexión: Mujer, ¿estás viviendo de piadosamente? Hombre, ¿estás ayudando a tu esposa a vivir de una manera piadosa?