Y esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oye (1 Jn. 5:14).

Dios quiere que vengamos delante de Él en oración con confianza. Si eres cristiano, debes tener esa certeza. Pero nota como Juan afirma que es clave pedir “conforme a su voluntad” (1 Jn. 5:14). Esto no quiere decir que Dios se tapa los oídos si esto no sucede, sino que Él responderá afirmativamente si lo hacemos de esa manera. En otras palabras, si no oramos conforme a su voluntad, Él escuchará, pero responderá con un “no”. El profeta Samuel es un modelo de cómo orar conforme a la voluntad de Dios. Israel quería un rey como el resto de naciones (1 Sam. 8:4-7). Tiempo después, Israel pide a Samuel que ore por ellos porque habían pecado contra el Señor (1 Sam. 12:19). A pesar de no merecerlo, a pesar de que habían rechazado al Señor y a Samuel, el profeta tenía claro que Dios había escogido a Israel y que no abandonaría a su pueblo (1 Sam. 12:20-22). Él tenía clara la voluntad de Dios y, por ello, ora y actúa acorde a lo que sabía que era verdad: “Y en cuanto a mí, lejos esté de mí que peque contra el Señor cesando de orar por vosotros” (1 Sam. 12:23). Samuel no fue conformista, dejando que Dios hiciera con ellos lo que había prometido de todas formas. Cuando un siervo de Dios conoce la voluntad de Dios, ora de acuerdo con esa voluntad y Dios escucha esa oración (1 Jn. 5:14). Procura conocer cada vez más la voluntad de Dios revelada en Su Palabra para que, entonces, puedas orar y actuar en armonía con esa voluntad. Ese fue el ejemplo que Samuel nos dejó. Es lo que Dios quiere de nosotros. Ponlo en práctica y Dios obrará Su voluntad a través de tu oración y las de los Suyos.

Reflexión: Muchos, incluso sabiendo que es la voluntad de Dios, no oran. No te acomodes. Dios quiere que ores con confianza, confiando en Él.